Mistress Miranda: Una entrevista más allá del látex

Para Mistress Miranda “todo empieza con adoración y servilismo”. Sus gustos no han cambiado mucho desde sus comienzos en el BDSM, y aunque admitió que su espectro de prácticas se ha ampliado, en el cotidiano “me gusta más manduquear, castigar , fustar, buscar el error y jugar mucho con eso.  Y las adoraciones… van desde el beso en la mano”.

Mistress Miranda. Foto: Maca Rodríguez

Dominatrix, señora y feminista, así le gusta separar su vida a la señora Miranda, quien lleva incursionando en el BDSM hace 10 años aproximadamente. A los 18 tuvo su primer vínculo D/S con un amigo durante 4 años -aunque en ese entonces seguía sin tener conciencia real de lo que significaba-.

La conocí en un conversatorio sobre Femdom, dirigido a mujeres con tendencias dominantes – en el marco de la Primera Convención de BDSM en Chile-. En esa instancia, la Mistress parecía recién salida de una novela negra de los años 30’; de blusa roja, falda y stilettos oscuros, un tono de voz firme y amable, que sin hacer uso de recursos burdos como el gritoneo de un general militar, lograba establecer una suerte de orden y confianza en la sala.

Meses más tarde, la dominatrix abrió las puertas de su hogar, conocido como la Casa Femdom, a Pandora y sus secretos para ser entrevistada. En esa ocasión acababa de hacer el aseo, vestía una sonrisa espontánea y un chaleco holgado, pero no por eso tenía menos presencia.

Me invitó a tomar asiento frente a una mesa redonda y pequeña, quedando mi vista justo hacia una repisa que emulaba una suerte de altar, condecorado por una foto de Lemebel, del que se asomaba en una esquina una imagen de Hija de Perra, y más abajo diversas chucherías de ese estilo, entre ellas una caja de misotrol.

Del clóset a la dominatrix

Casa Femdom. Foto: Pandora y sus secretos.

Según relataste, tus primeras experiencias bdsmeras fueron con un amigo ¿ qué fue lo que más te impresionó de esa relación?

Su incondicionalidad extrema, su apañe continuo, a nada me decía que no, le podía decir las weas más ridículas del mundo. Era una compañía re fiel. Ahí teníamos una especie de relación d/s sin saberlo; yo dirigía todo.

  • Cuando volviste a Chile y te sumergiste en estas prácticas ¿Qué sentiste la primera vez que conociste a alguien que practicaba BDSM, en un sentido más estricto o docto?

Ganas de aprender, preguntar mucho, esponjita. El aprendizaje nunca termina, hasta hoy me considero como dominante en formación continua.

  • ¿Cómo empezaste a meterte más a fondo en esto?

Después de que llegué a Chile empecé a tener mis juguetes y mis primeros juegos, pero super privados, con amigos… y ahí empecé más en las prácticas. Yo creo que hace unos 5 años quizás, participé en un evento y empecé a ir a más. Y lo que me hizo aún más salir del clóset en cierta forma fue contarle a mi familia, ahí fue como ya filo, no me importa nada.

  • ¿Sentiste algún tipo de rechazo por parte de tu familia?

No, pero no hablan del tema. Yo creo que hace un año una de mis hermanas me preguntó un poquito más, pero nada. Claro, cuando empecé después con las sesiones de tributo y eso no le gustó mucho a ella( a su mamá). Sabe que no tiene que ver el coito, una sexualidad desgenitalizada, pero me dijo: estás lucrando igual con los deseos sexuales de los demás y eso no, pa’ que po. Pero quedó en eso, mi mamá me viene a visitar, ve los juguetes, las cruces, y no hay problemas.

  • ¿Cuáles son tus prácticas favoritas?

Primero, lo que más me gusta es el ambiente, el espacio sicológico en que se… cuando eso ya está, las adoraciones me encantan; de calzado, de culo, genital, el servilismo… y eso es super ligth, pero para mi es como waa. El cbt me gusta bastante, es como tortura de  testículos básicamente, la feminización también me gusta caleta, el pet play  y un montón de cosas (…) pero todo depende del feeling.

  • ¿Toda señora o dominatrix utiliza látigos y látex?

No, va por la comodidad de cada una. O sea, de repente puede haber más de una que no pueda usar tacos, y si no puede o no quiere está excelente que no los ocupe.

  • Desde tu perspectiva ¿ qué características debe poseer una mujer para practicar el femdom?

Yo creo que tener presencia, saber lo que quieres, ser segura, que te guste, que te ocurran pulsiones con el mandato, no estoy hablando de una mina abusiva a diestra y siniestra, estoy hablando de alguien que lo haga con sutileza. Por ejemplo, hay una wea que yo he visto de repente en muchas personas: para mi una ama que anda gritando todo el tiempo, haciéndose la que más manda, la que más… Un ama no necesita andar banderiando que es ama. La presencia te lo dice todo, y la humildad también: yo no soy la más más, ni la muy muy. Un ama no necesita andar gritando como dos horas para que la gente cache que es ama.   

  • ¿ Cómo te trata la gente cuando te ve? Prejuicios, expectativas, etc.

Prejuicios no he sentido, o no me he dado cuenta. Lo que sí he sentido y lo he hablado harto con una pareja que tengo, que también es dominante, son como las expectativas, creo que la gente tiene muchas expectativas y yo soy de carne y hueso.

  • El bdsm es parte de tu cotidianidad, me imagino has tenido chascarros ¿Podrías contarme alguno?

Una vez, hace tiempo, tenía un sumiso que vivía cerca. Entonces de repente lo llamaba en la mañana ( y le decía): Ven traeme desayuno y dos pastillas pal dolor de cabeza, dos pastillas -pa’ la caña-. Nos conocíamos hace rato. Entonces llegó a la cocina, preparó la bandeja y me dijo: Chuu… Mi ama, usted tiene cara distinta en las mañanas. Y yo le respondí ¡A ver! ¿ Qué insinúas? A la pared. Y ahí lo dejé mirando de rodillas al muro hasta que terminé de comer y retiró la bandeja -aunque mientras él no podía verme me peiné y arreglé.  De repente pasan tallas como esas.

Cuadro de Pedro Lemebel en la casa Femdom


Lo personal es político: BDSM, sexualidades alternativas y feminismo

  • Desde tu perspectiva ¿ practicar BDSM posee una dimensión política?

Sí, el BDSM en general también quiebra un poco esta figura heteronormativa y monógama que es la que está legitimada en nuestra sociedad.

  • ¿ Es como una forma de reivindicar el placer?

Sí, todo el rato, y para mi, en lo personal, el BDSM trasciende ene weas, es tan sublime que no va en si tú eres vainilla, eres hetero o gay: yo estoy con alguien que me entrega mucho más que eso. Y tiene una importancia así, extrema, desde que rompe lo heteronormativo, desde que rompe la sexualidad procreativa, esto es independiente de si me gustan los hombres o mujeres, yo voy a estar con un sumiso o una sumisa que me entregue sensaciones, y de esas sensaciones se puede hacer una relación heavy.

  • Uno de los temas más controversiales para el BDSM consiste en el uso de la violencia ¿cómo distinguir cuando deja de ser un juego? ¿Cuándo existe realmente violencia?

Cuando estás con o sin intención anulando psicológicamente a la otra persona ¿cachai? Porque tú puedes hacer millones de humillaciones verbales y todo el cuento, y a la otra persona no le genera nada más que placer, pero también puede que esto no lo manejes bien o lo hagas a una persona que no le gusta y lo empieces a anular. Hay tener ene cuidado con los límites psicológicos, o sea, uno tiene que saber bien que no te estay metiendo en el pene de alguien, te estay metiendo en su cabeza, en sus emociones, sensaciones. Por ejemplo: los dominantes que empiezan a prohibir las amistades, o a ejercer violencia anulando a la persona: eres tonta, eres no sé qué, no sirves para nada. Insisto, es super dificil explicarlo, porque tú puedes decir todo eso ¿cachai? dentro de lo que se ha hablado (previamente a la sesión) y así lo manejas bien.

  • ¿ Crees que existe una relación entre el femdom y el feminismo?

No. Yo te lo digo como feminista en mi vida vainilla. Pero creo que una como feminista empoderada de su sexualidad, la defiende, ya sea esta del tipo que sea. Aunque puede existir un pequeño nexo entre estos si lo ligamos a lo que hablábamos recién…

  • ¿ Cómo a la deconstrucción cultural?

Claro. Ahora claro… es que hay feminismos y feminismos, hay muchos que están adoptando ene lo que es el bdsm.

  • ¿Podrías explayarte un poco más en esta idea?

El feminismo más tradicional, por ejemplo, por estar fuera del BDSM, no entiende el marco en que nos movemos, y lo rechaza profundamente, porque replíca vínculos de poder. El feminismo, partamos en que se trata de igualdad, equidad y todo eso. Entonces ven el BDSM como propuesta patriarcal, entonces están en desacuerdo, ejerciendo prácticas super patriarcales -desde mi gusto- al meterse en la sexualidad de la gente. Por ejemplo, imagínate cuántas feministas sumisas no hay que se sienten culpables y sienten que no lo pueden hablar por todo lo que eso les va a conllevar; eres sumisa y te gusta que un hombre te pegue ¿cachai? Son super condenadas desde la ignorancia y del no saber qué es el bdsm, desde el no entenderlo, porque hay que estar en los zapatos pa’ entender que te excita con las relaciones D/S. Que pena que desde la ignorancia, desde el no conocer vean violencia donde sólo hay goce y placer.

  • ¿La sumisión también puede ser una forma de empoderamiento?

Obvio, y que más abusivo e invasivo que te estén diciendo que no lo practiques.Qué es más patriarcal que meterse en tus ideas, como ser tan care raja de meterse en tu identidad y tu sexualidad, y eso es lo que hacen las feministas tradicionales.

  • ¿Qué consejo le darías a quienes se están iniciando en el BDSM?

Que se acerquen, que disfruten, que lo jueguen, que no se encasillen en un sólo rol, el que piensan ser, que se investiguen, desde la experiencia. Y que sin miedo, ir y conversarlo con sus parejas -si es que tienen- y que se tiren a la piscina. Que lo disfruten.

Casa Femdom. Pequeña fotografía Gabriela Mistral

3 comments

  1. Interesante entrevista, notable el chascarro, se nota que tiene sentido del humor y sobre todo que disfruta de lo que hace. Podrían poner algún link de contacto y más info sobre el BDSM acá en Chile.

    1. Lo tomaré en cuenta! Para tener más información del BDSM en Chile te recomiendo buscar la página de Chilenisados o el grupo de facebook bdsm Chile y Latam.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *